Pongo estos seis versos en mi botella al mar, con el secreto designio de que algún día, llegue a una playa casi desierta, y un niño la encuentre y la destape, y en lugar de versos extraiga piedritas y socorros y alertas y caracoles.
Hoy me he paseado por mi pequeño rincón, a través de mi celular, y me ha invadido la nostalgia. Las ocupaciones han espantado mi musa, ojalá regrese y pueda retomar mis locos escritos compactos.
El templo se vistió de fiesta para celebrar las nupcias. En la ceremonia, los padres del novio estuvieron ausentes, mientras que los de la novia, con lágrimas en los ojos aplaudían desde otro extremo. El amor había hecho su trabajo, y en el presente, la mujer con pasado se unió por siempre al hombre con futuro.