Arreglada y lista

12 oct 2008



Arreglada y lista buscaba una respuesta frente al espejo. El vestido de seda la hacía lucir impactante, regia, elegante. Sus largos pendientes combinaban perfectamente con los demás complementos, pulsera, bolso, tacones. Era dichosa, aunque cual cenicienta, sabía que su felicidad duraría poco, hasta que el reloj le avisara la hora de salida laboral de su esposa.