Barco Petrolero.

7 jun 2008





A la deriva y sin rumbo fijo nuestro capitán conduce el carguero. Hemos descubierto que no sólo está lleno de ratas sino que ahora también tiene sapos. Batracios espías que atemorizan. El buque no provoca vertidos ecológicos sino psicológicos y ha querido colisionar con el superpetrolero, la embarcación más grande del mundo. Poco a poco y atónitos sentimos que se hunde. Esperaremos, dicen que las ratas serán las primeras en saltar.