Dante

29 ene 2009





Dante es tan blanco como la nieve, tan delgado como un lápiz, tan largo como una palmera, y tan rápido como una gacela. Siempre usa un sombrero de medio lado y un traje verde. Es tan elástico que puede adoptar todas las formas que quiera, y también puede transformarse en diferentes cosas. Vive en la jaula de mi hamster y duerme de cabeza como los murciélagos. Cuando aparecen mis padres se hace invisible y me acompaña a la escuela. Dante salta de poste en poste mientras lo observo a través de la ventana del carro, y da vueltas de puntillas haciendo unos giros increíbles. A veces sus manos emanan muchas luces de colores transformándose luego en una esfera color plata. Con él he volado a otras galaxias y en el espacio jugamos a las canicas con los planetas. También se transforma en alfombra mágica y me lleva a recorrer el mundo. Es una figura fantástica e inofensiva que me brinda confianza y alegría. Día a día jugamos de camino al colegio, es mi amigo, y al único que no le importa mi espina bifida. Sólo termina la diversión, cuando llegamos al instituto, y se convierte entonces en mi silla de ruedas.
Nota: Dedicado a mi gran amigo Dante Maresca con mucho cariño.