Por una mentira.

23 abr 2008





Un granjero cansado de una gallina estéril, amenazó con matarla si no ponía. Por lo que en su desesperación, ésta robó un huevo de un nido cercano, y asi se hizo dueña de una mentira que pudo alargarle la vida. Se dedicó entera a empollarlo, día y noche hasta que nació un gavilán. Ella hizo todo lo posible por enseñarle lo esencial de la convivencia en el gallinero. Sin embargo, al crecer éste, se la comió. Era su naturaleza.