Silenciador

9 jul 2008




El delincuente seguía ejerciendo con la misma complicidad interna y el mismo modus operandi bajo falsas identidades. El plan del reo se activaba a través de llamadas telefónicas que él mismo efectuaba a profesionales del derecho seleccionadas por avisos de prensa solicitando sus servicios, planificando milimétricamente toda la operación. En cuanto al dinero les advertía que los gastos ocasionados serían reembolsados en la cárcel con sus honorarios. Una vez que estaban en el penal las mujeres eran conducidas a una celda donde las encerraban con cadenas y candados mientras afuera quedaban otros reclusos armados custodiando la violencia de una posterior violación. Este ritual llegó a su fin, cuando en la última visita fue hallado muerto el convicto con un tiro en la sien. Nadie notó nada extraño, la policía baraja algunas hipótesis, se cree que seguramente el arma usada en el asesinato tenía un silenciador.