Mi hijo sufría continuamente de sinusitis, a veces la misma molestia de la enfermedad hacía que faltara a sus responsabilidades, pero era un buen muchacho. Hoy, me encuentro con la fatal noticia de su repentina muerte a la que quieren atribuir a una sobredosis. No es cierto, no dejaré que esos forenses ensucien su memoria, de haber consumido drogas alguna vez me hubiese dado cuenta.




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